viernes, 18 de febrero de 2011

Bliss...

El lunes revisando un poco en internet para escribir en mi blog, que no tiene nada que ver con los temas que publico aquí, pero que me fascina un montón; leía la opinión de diferentes mujeres que habían superado todo tipo de adversidades y hoy en día eran personas exitosas; entonces me llamó poderosamente la atención una en especial que hacia referencia con insistencia a que debíamos seguir nuestro “Bliss” para alcanzar nuestros anhelos. 

Esa palabra que desconocía me atrajo de manera inmediata… Investigando descubrí que  Bliss significa un “estado de profunda satisfacción espiritual, alegría y felicidad” en otra búsqueda encontré  que es “un estado de gloria absoluta” … quedé aun mas atrapada con las palabras que la definían y el significado conjunto de ellas!! … Entonces pensé será que todos tenemos un Bliss? Cambiara éste en cada uno de nosotros con los años? Las cosas que me llenaban a los 20 son las mismas que me satisfacen a los 30?    Como encontrar mi Bliss? Será que todavía estoy a tiempo de encontrarlo?

Y pues hallé un sin fin de respuestas e información acerca del tema, compartiré algunos puntos que me parecieron interesantes y destacados:

1)   NUNCA es tarde para buscar encontrar y hacer/ser esa actividad, trabajo, persona o situación que nos mueve el mundo, nos hace sonreír y nos da satisfacción.
2)   La sensación de encontrarlo nos hace sentir una persona interconectada con el mundo, que estamos en el lugar y en el momento correcto.
3)   Los ojos brillan y podemos pasar horas hablando de lo que adoramos hacer.
4)   Podemos ver las cosas clara y profundamente, como si un bombillo se encendiera para guiarnos.
5)   Puedes sentirte cómodamente contigo mismo sin que lo externo te afecte.

Así que ahora cada día estaré pendiente de todas y cada una de las señales que la vida me presente para encontrar  mi “BLISS”  y sentirme totalmente plena, feliz y exitosa de lograr lo que verdaderamente mueve mi mundo!!

Adicional les dejare el link del video de una de mis bandas favoritas: Muse, con el tema de hoy



Hasta pronto!

miércoles, 16 de febrero de 2011

La familia

Antes de dar inicio a mi tema de la semana quiero agradecer a mi bella esposa que nos acompaña en esta aventura en la que nos dejó su huella al hablarnos acerca del amor. Bienvenida a nuestro humilde blog y ojalá que nos acompañes por una buena temporada. Seguimos creciendo, nos seguimos nutriendo de distintas formas de pensamiento, nos enriquecemos un poquito más con cada nuevo integrante que nos regala una reflexión, un tema desde su punto de vista, algo de lo que sin duda disfrutamos muchísimo (o al menos este humilde servidor).

La familia, ese tangible que muchos tenemos el privilegio de tener en nuestras vidas, la que nos ve crecer, nos da apoyo y que sin ella difícilmente podríamos llegar justo al punto donde nos encontramos luego de superar la etapa donde más vulnerables y dependientes somos. Acerca de ella dedicaré mi relato del día.

Yo tengo cierta dificultad para traer al presente los recuerdos de mis experiencias sin importar hace cuanto haya ocurrido, pero a pesar de ello consigo recordar algunos momentos realmente agradables que viví durante mi infancia, en casa con mis padres, o con mis padrinos y abuelos. Aquellos tiempos en los que la inocencia y el afán por jugar en cuanto fuese posible no permitía pasar a modo analítico, cosa que sabemos hacer muy bien cuando pasamos de cierta edad y entendemos o miramos todo desde un punto de vista distinto.

En algún momento comencé a sentir la necesidad de salir de casa y tomar distancia de todo lo que conocía por familia, el porqué quizás esté por encontrarlo. Lo cierto es que con el tiempo conseguí ese espacio que reclamaba, tuve la oportunidad de vivir lejos de su alcance, como si se tratara de una verdadera hazaña o algo importante que debía cumplir. ¿Para qué? ¿Qué buscaba obtener con ello?

Un poco de todo lo que hemos conversado en este blog podría adherirse con facilidad al tema de la familia: amor, costumbre, amistad, emociones, tolerancia. Imagínense algo tan importante para nosotros que nos llena de amor (cada una a su manera), que nos sugiere o impone costumbres, sí, aquellas famosas costumbres familiares; o en algunos casos que encontramos tal afinidad con primos, hermanos, padres o tíos que nos permite ser tan abiertos como solemos serlos ante nuestras amistades; y cuando hablamos de emociones pues no hay como evitarlas, convivimos con la familia mientras nos acompañe en este mundo, sin duda que nos han visto reir y llorar; y la tolerancia que considero un punto interesante, ¿cuánto nos cuesta a veces ser tolerantes con la actitud de nuestros padres o hermanos? Esto aplica para el caso contrario también, sobre todo los padres que sienten el profundo deber de educarnos a veces cruzan la frontera y buscan imponer modelos que consideran como “socialmente correctos” sin tener en cuenta lo que pensamos, sentimos o anhelamos. ¿Habrá sido ése el motivo de mi necesidad de distanciamiento? ¿Cuál podría ser tu motivo?

Lo cierto es que a pesar de todo aquello que pueda perturbarnos no debemos olvidar que por encima de todo siempre serán nuestra familia, aquella a la que concientemente no tuvimos la oportunidad de elegir (hablando de la familia de donde procedemos) pero de la que debemos aprender a tomar las cosas buenas y positivas, que siempre podemos regalarle una sonrisa o hacerles un favor como una forma de disfrutar de ese amor que trasciende cualquier frontera y que muchos padres lo sienten tan intenso como para definirlo como incondicional. Es curioso ver en otras culturas como las familias son un ente compacto que se ayudan a pesar de las diferencias que puedan tener, tan así que todos trabajan en la empresa familiar aportando su granito de arena en lo que mejor se les da. Puede que este hecho muchos lo vean normal porque en su núcleo lo han visto, pero para este explorador solitario resulta algo de interés.

Otro hecho curioso es que luego de haber experimentado una intensa sensación de distanciamiento con el tiempo comencé a recoger la cuerdita: la sangre me llamaba. Son de esas cosas que no puedo explicar, simplemente se sienten. ¿Alguna vez les ha ocurrido? Ahora vivo muy cerca de todos, tanto que tengo por vecinos a mis suegros, a ver qué podemos aprovechar de esta experiencia, quizás encuentre que todas las familias tienen algo en común, ¿algo que nos hace iguales?

lunes, 14 de febrero de 2011

A propósito del Día del Amor...

Intentado escribir algo interesante y que agrade a quienes tengan a bien leer este texto... se me ocurrió aprovechar la fecha del Día del Amor para empezar con esto de escribir en un blog... aquí voy!

Según Wikipedia: El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente se interpreta como un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. Con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Su diversidad de usos y significados, combinada con la complejidad del sentimiento implicado en cada caso, hace que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente. Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. Con todo, el amor interpersonal se considera sano o «verdadero» cuando es constructivo para la personalidad, para lo cual es indispensable tener una buena autoestima.

«Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad».
Gottfried Leibniz


Sigue Wikipedia: Como concepto abstracto, el amor se considera normalmente un sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa. Incluso está limitada concepción del amor, no obstante, abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico, y hasta la profunda unidad de la devoción del amor religioso.

Ahora yo:
El amor… tantas formas de manifestarlo, muchos tipos de amores diferentes, el amor a la familia, el amor romántico, el amor a las mascotas, a los amigos, a Dios, el amor de madre que dicen es el más grande, profundo e incondicional… la vida es simplemente más hermosa gracias a este sentimiento. Sin amor solo hay odio, envidia, la maldad aflora cuando hay ausencia de amor.

Para mí, el amor es simplemente el sentimiento más importante, ya que cuando amas estás dispuesto a dar, y cuando das, recibes… cuando amas, eres capaz de ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, y si todos amaramos realmente de esta forma, el mundo sería distinto… Amor, un sentimiento puro que no tiene fronteras, ni tiempo ni espacio, que se sacrifica y es capaz de entregar todo sin pedir nada a cambio.

Las personas se tornan oscuras cuando se cierran al amor. Por el contrario, cuando el amor está presente, destellamos luz y la sonrisa está pintada en nuestro rostro todo el día a pesar de las dificultades.

Hay que amar incondicionalmente. Hay que amar a la familia, a Dios, a nuestras mascotas, a nuestra pareja si la tenemos, a nuestros amigos, a las plantas, al planeta! El amor es la fuerza que nos mueve. Qué sería de nuestras vidas si no fuésemos capaces de amar? Amar nos permite compartir, nos da la motivación para hacer el bien, nos hace felices!

No desperdiciemos nunca cada momento que tenemos para amar. Demostremos ese sentimiento todos los días, no solo el día de San Valentín… digamos a los seres amados cuanto les queremos, y brindemos una sonrisa siempre que podamos, las sonrisas son gratis y hacen feliz a quien las recibe, y la recompensa es grande…

Si das amor, recibirás amor… el mundo está hecho un desastre por la falta de amor… seamos nosotros ese granito de arena que día a día mejora un poco la vida cotidiana… seamos semillitas de amor para el mundo :)

viernes, 11 de febrero de 2011

Costumbre...

El lunes en mi clase de yoga, mirando el cielo estrellado (sip mis clases son al aire libre!! No tienen  precio) cuando iba a comenzar la meditación final me vino a la mente una palabra: “costumbre”.  Cuál es realmente su significado? Qué la diferencia de los hábitos? Realmente por costumbre llegamos a querer a alguien?  La costumbre mata nuestros verdaderos sentimientos? ….Y esta mañana me desperté con esa inquietud, así que tempranito entre contenedores y órdenes de compra me puse a investigar al respecto… Las definiciones que encontré no fueron muy variadas y siempre mencionando la palabra habito, cuando busque esta ultima palabra, entonces aparecía la palabra costumbre… Entonces pensé será que son iguales?? Significan realmente lo mismo?

Las definiciones textuales que encontré fueron:
Costumbre: “Habito adquirido por la practica frecuente de un acto”.
Habito: “Costumbre o destreza que se adquiere por el ejercicio repetido”.

De una o otra forma mi mente se negaba a pensar que son iguales, entonces procedí a seguir una idea de mi amigo # 1: consultarle a las personas (buena idea!!)… resulto ser que encontré algunas diferencias interesantes… la primera es que la costumbre tiene mas orientación social y el hábito tiene orientación personal. La segunda diferencia fue la mas extraña, y es aquí donde digo que fue bueno lo de preguntarlo directamente, ya que la respuesta la obtuve del lenguaje del cuerpo de los entrevistados!! Pues si, cada vez que mencionaban la palabra costumbre se encogían de hombros, la mirada se volvía melancólica y la expresión de la cara reflejaba aburrimiento y resignación L … raro verdad? Y cuando mencionaban la palabra hábito entonces la expresión daba un giro completo!! Sonreían, hablaban mas animados, incluso aquellos que sabían que tenían un mal hábito como fumar lo admitían sin preocupación alguna mencionando que no era algo bueno pero que igual lo disfrutabanJ

Entonces surgieron mas interrogantes en mi cabeza: la costumbre es mala y el habito es bueno? Si la primera es un comportamiento social o impuesto por la sociedad, es ésta la que fija el curso de nuestras vidas? Como por ejemplo estar acostumbrados a un empleo frustrante pero socialmente aceptable? Un gerente agobiado, estresado, sin disfrutar de su familia, pero “gerente”? … Una esposa con un marido y unos hijos que no la valoran ni la quieren pero que por costumbre se mantiene casada, porque la sociedad dice que hay que estarlo así sea infeliz? … Si la segunda es algo personal porque no decidimos cambiar los que nos hacen daño como el fumar? …Cuantos de nosotros nos atrevemos a romper los paradigmas sociales, hacer y decir los dictámenes del corazón y romper nuestras costumbres y vivir la vida?  O quienes están realmente dispuestos a asumir el reto de establecer nuevos y mejores hábitos?

Realmente no tengo todavía las respuestas a mis preguntas, pero mientras las encuentro, personalmente asumiré que el hábito nos hace ser mejor  persona y la costumbre nos estanca.   Así que en lo posible a partir de ahora tratare de sembrar en mí nuevos hábitos, aquellos que me pinten una sonrisa en mis labios y me iluminen los ojos e intentaré  desechar las costumbres que marchitan mi vida ¡!

Hasta pronto!

domingo, 6 de febrero de 2011

Amistad

Comenzaré esta entrada dando las gracias a Mace por su participación en esta aventura, una incógnita que llevamos día tras día que nos permite sensibilizarnos un poquito más de todo lo que nos rodea, sin duda la mayor motivación que tenemos es poder compartir nuestras impresiones acerca de esto, una mirada con detenimiento inclusive en los pequeños detalles de nuestras vidas.

Hace un par de días me adelantó algunos temas que quiere compartir con nosotros por este medio y la verdad es que nos mantendrá entretenidos por una buena temporada, pues nada amiga, bienvenida.

¿Y cómo es que funciona esto de la amistad? ¿Qué es lo que hace que personas que a veces parecen tener poco en común puedan sentirse tan próximos que se dejan envolver por ese sentimiento de fraternidad al que llamamos amistad? Sin duda son nuestra segunda familia, ahí están a pesar del tiempo y la distancia, son vínculos que pueden perdurar a pesar de tempestades; algunas inclusive pueden ser tan controversiales que son objeto de desaprobación de nuestra primera familia, pero al fin y al cabo son esas personas las que nos llenan un espacio que genéticamente ya les corresponde.

Acerca de las amistades, de los verdaderos amigos y amigas hay distintas opiniones. Un viejo amigo por ejemplo me decía que los únicos amigos son nuestros padres, y quizás así me levanté creyendo en eso como una regla universal. Con el tiempo me he dado cuenta que no es del todo cierto. En ese mundo que está fuera de nuestro núcleo familiar se encuentran personas maravillosas que sin importar condiciones ni defectos de ambas partes nos aceptan y aceptamos, nos complementan y complementamos, nos entienden, brindan apoyo, amor o simplemente nos escuchan cuando necesitamos sacar aquello que nos llena de tristeza o dicha.

Esto es algo que he aprendido a valorar recientemente y no culpo a nadie por ello, era apenas mi juicio al respecto, y como todo juicio sabemos que es susceptible a cambio según los años nos van pasando. Somos seres sociables por naturaleza y en cambio yo parecía ir en contra de ella. Con el tiempo me veía a mí mismo un tanto más ermitaño que mi cumpleaños anterior, pero no me lamento, ha sido una experiencia prolongada que me permitió llegar a donde estoy ahora. Inclusive de lo malo podemos ser agradecidos, en el fondo quizás nos esté indicando que necesitamos dar un giro al timón y que siempre es buen tiempo para dar ese paso, para mejorar…

A muchas personas he conocido en mi corta existencia y sin duda gran parte de ellas han dejado una huella imborrable en mí, mis amigos y amigas de hace mucho o de poco tiempo hasta el presente; sin importar el género, ni raza, religión, o condición social, a todas ellas mi más sincero y profundo agradecimiento por haber lidiado con este terremoto emocional. Cuántas facetas han sido capaces de soportar y sin embargo ahí siguen regalándome una sonrisa cuando estoy en la cúspide, o un abrazo cuando me siento desconsolado, y ni se diga de una mano cuando me he encontrado abatido y sin fuerzas.

Tiempos de cambio se avecinan justo hoy cuando regreso a mi segunda tierra luego de una corta estancia en mi tierra natal la hermosa isla de Margarita. Allí tuve la oportunidad de renacer en muchos aspectos de mi vida, y adivinen, en ese proceso muchas personas estuvieron a mi lado en la distancia y una me acompañó desde cerca mientras yo exploraba una nueva manera de ver el mundo. Amistades que dejé al venir a mi Margarita me esperan con los brazos abiertos, y en cambio amistades que me acompañaron en la isla se despidieron de mí con la esperanza de reencontrarnos próximamente, y es así como debe ser, si nos lo proponemos es posible seguir cultivando la fraternidad aunque el destino se encargue de imponer distancia física, bastará con mantener cercanía de corazón y mente.

Que maravilloso es tener la oportunidad de sumar personas a tu entorno íntimo, los que tienen la dicha de contar con al menos un buen amigo o amiga sabrán a qué me refiero. Para aquellos que sientan que eso no les va les invito a animarse, hay tanto que podemos dar y recibir que resulta una verdadera pena no vivirlo. Para mí el número no es importante, más peso le doy a la calidad de éstas. Quizás no todos pensemos de la misma manera, pero bueno de eso se trata, seguimos en la búsqueda de aquello que realmente nos hace iguales.

viernes, 4 de febrero de 2011

Emociones

He de reconocer que aunque no es mi primera experiencia en un blog, esta invitación me emocionó mucho y me mantuvo toda la semana con mi cabecita loca dando vueltas y vueltas acerca de que escribir en mi primera entrada; ya que igualar los escritos del colaborador principal de este blog es una tarea difícil. Pensé en escribir de los valores, de las cosas o situaciones que no nos gustan y miles de ideas, pero yo se que tendré suficiente tiempo para escribir unas cuantas entradas mas, así pensé en mi dolor de garganta…

…Ese que me acompaña junto con un resfriado desde hace una semana... pues si, a algunos les parecerá trivial o sin sentido, pero resulta que tiene un significado mucho mas allá de lo que a simple vista es, resulta que ese dolor de garganta me ha acompañado en los momentos mas significativos de mi vida: en las vísperas de mi graduación, de mis viajes, de mi mudanza a la isla, de una fiesta inolvidable y momentos familiares de gran valor para mi. Entonces pensé será que a todos nos pasa? Que nuestras emociones más fuertes son capaces de pasar el umbral de la mente y apoderarse del dolor físico? O será que al contrario mi mente ya esta condicionada a que en los momentos mas importantes aparecerá el dolor de garganta? Todo mi conocimiento, “mis teorías” y lo recientemente aprendido me confirma que esto último es así, mi mente puede llamar o no a mi dolor de garganta….

Pero porque aparece en solo en los momentos verdaderamente trascendentales de mi existencia? La verdad no lo se y les prometo que a partir de ahora le prestaré mas atención y quizás en el futuro les escriba al respecto, por ahora investigué en unas páginas de la web, porque pensé que quizás la única lunática que llamaba “gripe emocional” a los resfriaditos que por “casualidad” aparecían en ciertos momentos de mi vida era yo; y resulta que no estoy tan perdida como creía pues descubrí unas cuantas referencias, documentos y estudios de como nuestro cuerpo refleja las emociones… estamos acostumbrados a pensar que solo la sonrisa representa felicidad, el ceño fruncido molestia, las lagrimas tristeza y así sucesivamente;  y parece ser que no es así; nuestro cuerpo puede llegar a reflejar de mil maneras las emociones que sentimos y no solo de la forma que conocemos… Asi que los invito a que piensen, reflexionen y descubran sus sentimientos y como estos se manifiestan, después de todo si no nos conocemos a nosotros mismos no seremos capaces de conocer a los demás…

Mientras yo también descubro mis sentimientos y emociones, les dejo una frase que encontré navegando por Internet, que quizas me pueda ayudar a comprender mi gripe emocional:

“La gripe generalmente aparece en otoño o primavera, épocas de grandes cambios en que hemos de empezar a contraernos o abrirnos, así que es el momento de liberar y eliminar las toxinas, emociones y sentimientos internos”.

Hasta la próxima!!

domingo, 30 de enero de 2011

Tolerancia...

¿A cuántos de nosotros se nos ha pedido en una oportunidad que seamos más tolerantes? O ¿a cuántas personas le hemos hecho esa petición por una situación en particular? ¿Qué es realmente lo que abarca esa palabra? Veamos qué nos dice al respecto el diccionario de la lengua española:

"Tolerancia es el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias"

Pues principalmente se trata de respeto, yo agregaría que incluso se aproxima a la aceptación de aquellas cosas en las que somos distintos unos de otros siempre y cuando no nos perjudique, y es que tenemos que aprender a vivir con tantas diferencias a nuestro alrededor que a veces pueden confundirnos en lo que realmente creemos o en lo que solíamos creer, lo que damos por un hecho inequívoco luego podría resultar no ser tan absoluto sino que se mueve de dirección con tendencia hacia el centro, aquel punto que hemos escuchado nombrar como zona gris, al menos yo he escuchado que en el mundo no sólo hay blanco y negro, que también existe una amplia zona de matices entre ambos extremos.

A veces nuestras creencias no nos permiten entender las posturas o actitudes de otras personas, o quizás resulta al contrario, a veces nos encontramos con personas que no son capaces de tolerar las cosas que hacemos o decimos, inclusive en algunas formas de pensamiento porque sencillamente no encaja con el perfil de lo que proyectas. Perfil... Con una palabra pretendemos encasillar por completo lo que debe y no debe hacer una persona; y es que el perfil lo creamos de acuerdo a la apariencia física, preferencia política o sexual, manera de hablar o vestir, entre muchas otras que omito, y parece que con esto (y en la mayoría de los casos basta con apenas una de las mencionadas) ya es suficiente para hacernos una idea de cómo es la otra persona y de las diferencias que tenemos, ¿será que nos resulta ver con más facilidad lo que nos separa a lo que nos une? ¿Es transitorio, o hay personas que estamos programadas para mirar bajo esa óptica?

En el tiempo en que vivimos sentimos que todo el mundo reclama su propio espacio, que gritan a todo gañote lo que son en un intento de escapar de los modelos que nos imponen la religión, sociedad, publicidad o sistema. Oh, cuan fácil sería para quienes nos dirigen lidiar con una masa homogénea de personas, pero para hacerles la vida no tan simple (si eres uno de los que va en contra de la corriente te habrás identificado con esa expresión) lo mejor será que sigamos ese camino de apertura sin dañar a los demás, que mantengamos en alto los valores con los que nos identificamos con la misma fuerza con la que consigamos tolerar aquellos valores que nos parezcan diferentes. No creo que en nuestro destino esté escrito que nos convirtámos en unos autómatas donde los titiriteros nos indican lo que hay que hacer; en cambio creo en el sentido común, en la libertad y en la diversidad, y es que ¿de qué manera sería el mundo que hoy conocemos si no existiese eso, si no nos fuese permitido ser nosotros mismos?

Pienso que en muchos casos la falta de tolerancia se debe al miedo o a la ignorancia. Para esos casos yo recomendaría algo que pronto pondré en práctica: acerquémosno a esa persona que consideramos diferente y que de alguna manera hemos intentado mantener al margen por ese motivo, y como curiosos exploradores intentemos entenderla, y mientras aprendemos de ella miremos dentro de nosotros con detenimiento y una buena lupa esos sentimientos que nos vienen mientras estamos en esa aventura, entender que ante todo es una persona de carne y hueso con un sinfín de virtudes y defectos tal como nosotros. Eso sin duda nos enseñará un punto de vista distinto y quién sabe, puede que nos encontremos algunos aspectos en los que somos iguales y una bonita amistad, porque en el fondo quizás siempre hay algo que nos une al resto.